Con la reciente aprobación en España de un anteproyecto que propone implementar una semana laboral de 37.5 horas, muchos países empiezan a preocuparse si ellos podrían imitar a la nación ibérica.
La reciente decisión de España de aprobar un anteproyecto para reducir la jornada laboral sin afectar los salarios ha reabierto el debate sobre la viabilidad de este modelo en América Latina.
¿Qué dicen las experiencias? Mientras que en algunos países europeos esta medida ha demostrado mejorar la productividad y el bienestar de los trabajadores, en América Latina las condiciones económicas y laborales presentan desafíos particulares para su implementación.
¿Cuáles serían los desafíos propios de la región?
América Latina tiene sus particularidades, compartidas entre la mayor parte de los países, y esto puede hacer que la baja de la cantidad de horas todavía sea más una idea que una realidad en la región.
¿Cuáles son estos obstáculos a derribar? Desde Manpower te los contamos:
Empresas tecnológicas, de servicios profesionales y aquellas con estructuras flexibles ya están explorando modelos de trabajo híbrido o con menos horas semanales, priorizando la eficiencia sobre la cantidad de horas trabajadas.
Si bien América Latina enfrenta obstáculos significativos para adoptar una reducción de jornada laboral sin afectar salarios, la tendencia global indica que el futuro del trabajo se orienta hacia esquemas más flexibles y centrados tanto en la productividad como en el bienestar de las personas.
Para que esta medida sea viable en la región, será necesario un enfoque gradual, con pruebas piloto y un compromiso real de todos los actores del mercado laboral. La clave estará en equilibrar las necesidades de las empresas con el bienestar de los trabajadores, promoviendo modelos que beneficien a ambas partes a largo plazo.