Cómo viven estas generaciones su día a día en la oficina. Mientras los primeros empiezan a crecer en sus organizaciones, los segundos ya ocupan posiciones de liderazgo.
Cada generación le deja su huella al mundo laboral, pero también entablan una relación con sus empleos de un modo particular. Por eso, el nuevo informe de ManpowerGroup, Acelerando la adaptabilidad, explora cómo los Generación Z y los millennials viven hoy en sus trabajos.
La Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) ya entró o pronto entrará en la fuerza laboral, y lo hace justamente en un período de cambio exponencial.
Entonces, además de los factores estresantes profesionales y económicos, los trabajadores de esta generación enfrentan mayores desafíos de salud mental y habilidades de comunicación en comparación con las anteriores. Sin embargo, están defendiendo su posición.
Estos trabajadores son los más propensos a buscar que su empleador le ofrezca:
A su vez, los empleadores también confían (76%) en que sus empleados de la Generación Z tienen las habilidades y la experiencia para desempeñarse con éxito en sus funciones actuales.
Los jóvenes buscan empleadores que se preocupen por su bienestar y puedan ofrecer una trayectoria profesional clara y mayor seguridad financiera.
Millennials bajo presión
Cuando miramos el escenario de los millennials encontramos que actualmente más del 60% son gerentes con al menos un subordinado directo. Por lo general, operan en el medio de varias capas de la jerarquía y deben mantener relaciones positivas con los que están por debajo y por encima de ellos.
En sus vidas personales, los gerentes millennials también están atrapados entre el cuidado de los niños y los parientes de la tercera edad, mientras siguen tratando de priorizar el cuidado personal.
Por eso, debido a su experiencia, cuando se les pregunta qué buscan en su empleador, los gerentes millennials dicen que el bienestar de los empleados, el liderazgo ético y la transparencia son las principales consideraciones.
A modo de comparación, las generaciones anteriores citan primero la estabilidad financiera de una organización y la generación Z cita primero la diversidad y la inclusión como las principales consideraciones para los empleadores potenciales.
Ahora bien, tener roles en posiciones de gerente les está pasando factura. Los directivos millennials son especialmente vulnerables a verse sobrepasados por la situación, ya que fueron promovidos a puestos de supervisión mucho antes que las generaciones anteriores. De hecho, estos directivos son los más propensos a decir que experimentan estrés diario moderado o alto en el trabajo (53 %), y casi un tercio (27 %) dice que es probable que deje su puesto actual en los próximos seis meses.
Es importante reconocer que los mandos intermedios son fundamentales para el éxito de cualquier organización y un gran porcentaje de ellos millennials. Los empleadores que puedan ofrecerles bienestar, liderazgo ético y transparencia se posicionarán exitosamente de cara al futuro.