¿Están las empresas preparadas para el futuro?

Escrito por ManpowerGroup | 28/04/26

Muchas organizaciones reconocen no estar listas para lo que viene. Tecnología, talento y liderazgo aparecen como los principales desafíos. 

Desde hace años que las conversaciones en las empresas están dominadas por temas como: innovación, transformación, digitalización, innovación y futuro del trabajo. Sin embargo, el poder pasar de las palabras a la toma de decisiones y al actuar pensando en lo que viene no siempre sucede.

Esto detectó el estudio The State of Organizations 2026, realizado porMcKinsey, en el que solo 1 de cada 4 líderes reconoció que su organización está preparada para el futuro, mientras que el 72% reconoce que no lo está.

El dato no solo es contundente, sino que deja en evidencia una brecha cada vez más visible entre lo que las empresas dicen y lo que realmente están logrando.

Un problema que no es tecnológico

A primera vista, podría pensarse que la falta de preparación tiene que ver con la tecnología y la infraestructura que esta demanda. Y en parte es cierto: la irrupción de la inteligencia artificial (IA), la automatización y los cambios en los modelos de negocio están redefiniendo las reglas del juego.

Sin embargo, el estudio sugiere algo más profundo. El problema no es solo incorporar herramientas, sino transformar la forma en que trabajan las organizaciones.

Muchas compañías invierten en tecnología, pero no logran integrarla en sus procesos ni en su cultura. Esto genera un fenómeno frecuente: empresas que “hablan de cambio”, pero que en la práctica siguen operando de la misma manera.

Para darle un contexto a este fenómeno, el informe identifica tres grandes transformaciones que explican por qué tantas organizaciones se sienten desbordadas:

  • La aceleración tecnológica, especialmente con la IA.

  • Los cambios en las expectativas del talento.

  • La necesidad de modelos organizacionales más ágiles.

Estas fuerzas no actúan por separado. Se combinan y generan un entorno mucho más complejo, en el que adaptarse ya no es una ventaja competitiva, sino una condición básica para sobrevivir.

El rol del liderazgo

Uno de los hallazgos más interesantes del estudio es que la diferencia entre las empresas que avanzan y las que no, no es a causa de los recursos sino en del liderazgo.

¿Qué significa esto? Que las organizaciones que logran transformarse tienen líderes que no solo impulsan el cambio, sino que lo practican. Es decir, que usan nuevas herramientas, aprenden y se adaptan junto con sus equipos.

Cuando el cambio queda solo en el discurso, la transformación no ocurre. Esto marca un punto clave: el futuro del trabajo no depende únicamente de la tecnología, sino de la capacidad de los líderes para gestionar la incertidumbre y habilitar nuevas formas de trabajar.

Talento: el otro gran desafío

La falta de preparación también está directamente vinculada al talento. Muchas empresas enfrentan dificultades para encontrar perfiles con las habilidades necesarias, pero al mismo tiempo no están logrando desarrollar esas capacidades internamente.

Esto genera una paradoja: organizaciones que necesitan talento nuevo, pero que no invierten lo suficiente en formación. En un contexto donde las habilidades cambian constantemente, esta brecha puede volverse crítica.

Volviendo al dato del inicio: que solo una minoría de líderes sienta que su empresa está preparada para el futuro no es solo una alerta. Es, en realidad, una oportunidad. Porque este hallazgo reconoce algo que muchas organizaciones todavía evitan enfrentar: que el cambio no está completo.

En la realidad actual, con tantas transformaciones dándose en paralelo, es necesario comprender que prepararse para el futuro no es un proyecto con fecha de cierre, sino un proceso continuo.